La empresa Tauroemoción consigue la reaparición del siempre esperado Maestro Juan Mora devolviendo a Cáceres los toros, en honor a sus fiestas de la Feria de San Fernando, tras unos años de sequía.
El cartel lo forman por tanto Juan Mora y Emilio de Justo en un sensacional mano a mano con toros de la acreditada ganadería de El Pilar. Obteniendo una entrada de aproximadamente tres cuartos.
Muy correctos de presentación. Silencio en todos sus toros aunque el 4 y 5 merecieron aplausos. Toda la corrida cumplió en varas.
Al finalizar el paseíllo, el aficionado sabedor, rompe a aplaudir con algarabía y reconocimiento su vuelta a los ruedos, aunque por ahora, solo una tarde,quién sabe si será o no será la única… Dios quiera nos siga deleitando con ese particular sabor añejo.
Primer toro de la tarde, de nombre Dulcineo, de 438 kg, negro listón. Primeros dos lances de prueba y a continuación, sin esperarlo, a pies juntos, cuatro verónicas de sabor y temple. Primer quite de la tarde para Juan Mora, cuatro verónicas y una media con el compás abierto, todas ellas totalmente abandonado.¡Cómo gusta y se gusta este torero!
Con la muleta empieza por bajo y dos trincheras de mucha finura, se le nota muy sonriente y disfrutando de su vuelta a los ruedos. Otra tanda por la derecha a media altura con pose relajada y toreo de cintura, toques sutiles que hacen posible ligar los muletazos. Primera tanda por la izquierda, cuerpo relajado y también a media altura con mucho sabor terminando con una trinchera. Otra tanda por la izquierda con las mismas sensaciones, y a continuación, según finaliza el pase de pecho espera que el toro regrese del muletazo y entra a matar aún con la música sonando. Pinchazo y estocada, un aviso. Saludos, tras tímidos pañuelos, plaza exigente. Al toro le faltaba un punto de bravura.
Segundo toro de la tarde de nombre Buscarrillo de 460 Kg, correspondiendo su lidia y muerte al matador Emilio de Justo.
Sin probar al toro se pone automáticamente a dar verónicas a pies juntos y en la tercera verónica él astado salía muy cerradito de tablas y le ha prendido arrollándolo por el pecho durante unos metros, cogida muy fea.
En el segundo par de banderillas el toro se hace daño de la mano izquierda y finalmente es devuelto a los corrales.
Segundo Bis, primer sobrero de la tarde, Niñito de 485 kg, colorao. El mejor presentado de la corrida, muy bonito.
Lo para corriéndolo para atrás y tras cuatro lances de tanteo, tres verónicas.
Signos de dolor y malestar por parte del matador Emilio de Justo.
Inicio de tanteo por bajo. Primera tanda por la derecha de toma de contacto.Por la derecha el toro repite aunque al final del muletazo sale con la cara arriba. El matador puede ligar los muletazos pero pierde pasos. En el momento en que le baja la mano el toro toma la muleta muchísimo mejor.
Por el izquierdo se queda más corto, además el toro ya se encuentra cansado aunque está con la boca cerrada El matador intenta sacarle de la querencia para matar al encontrarse encerrado en tablas, finalmente lo consigue. Pinchazo. Cuatro descabellos. Aplausos, meritoria actuación después de la paliza recibida.
Tercer toro de la tarde, Dudillo, castaño, 440 kg.
Verónicas cargando la suerte, una de ellas excepcional de mano baja en la que se ha parado el reloj. Quite por verónicas, se nota que el toro está blando. Incrementa su anomalía y pasa a ser devuelto.
3º bis, segundo sobrero de la tarde del hierro del Pilar, igual que el primer sobrero, de nombre Holandero con un peso de 435 kg. Colorao.
Lo para Juan Mora y le da dos verónicas con su particular expresión. Otro quite por parte de Juan Mora con verónicas más ajustadas y templadas con una media muy muy torera.
De pronto, la cosa estuvo en el tendido, entre cacereños, pues Juan Mora subió al tendido para sentarse al lado de su compañero brindándole la muerte la del burel, solo ellos conocen las palabras que motivaron el brindis.
Inicia por bajo y continúa con una tanda de redondos por el derecho, con mucho sabor, con su sabor, con empaque y con templanza.
Otra tanda de redondos por el derecho con uno de pecho exagerado de bueno, al hombro contrario, como mandan los cánones. ¡Como gusta ver torear a este torero con esa relajación!. Dos tandas por el izquierdo con exquisito aroma aún perdiendo el toro un poco de fijeza, aún así, le ha dado un redondo por naturales que nadie lo alumbraba. A la mitad de otra tanda por la derecha,cambia seguidamente a darle dos doblones por bajo y pinchazo hondo en suerte contraria. Petición, no había una clara mayoría, vuelta al ruedo. El maestro saluda en el centro del ruedo, y con gestos hace saber al respetable (al tocarse las orejas y el corazón) que no importan las orejas sino los sentimientos.
Cuarto toro de la tarde, Médico, de 485 kg, colorao.
Después de la mejor vara de la tarde, Emilio de Justo elabora una serie de chicuelinas echando el capote delante y toreando la embestida del animal, finaliza con una revolera ajustada pero solvente. Obteniendo el reconocimiento de los presentes por el buen hacer.
Saluda su peón por dos pares excepcionales.
Inicia los compases por alto, ajustados y ganándole pasos hasta llegar al tercio en el que termina con un excepcional cambio de mano.
Por el pitón derecho, pases ligados con los que retumban los primeros olés rotundos. El torero se encuentra muy dispuesto. Otra tanda por el derecho de los mismos quilates que la anterior finalizando con un trincherazo de gran envergadura. Por el izquierdo le cuesta un poquito más, pero el torero le obliga por bajo, que es cuando realmente llega y se llega al público. Otra por el izquierdo con la misma contundencia. vuelve al derecho, que se nota que es el pitón del toro pues vuelve a ligar todos los muletazos y finalizar con uno de pecho, ¡la afición estalla!. Todo el aficionado se encuentra de acuerdo con esta soberbia actuación. Otra tanda ligada y excepcional por el derecho. Se encuentra a gusto el torero con el toro pues vuelve sobre naturales, esta vez a pies juntos y de uno en uno, bonita trazabilidad, muy templados y rematándolos con toda la cintura, finalizando con un pase de pecho soberbio. La faena está hecha, sobradamente hecha, suerte contraria y estocada ligeramente desprendida. Dos orejas indiscutibles.
Quinto toro de la tarde, liebre, 436 kg, negro, Liebre de nombre.
A su salida rompe por completo dos paneles de tablas sitas en un lateral de dos burladeros. Toro con casta que precisa de mando con mano baja en el capote,exactamente lo que lleva a cabo Emilio de Justo. Ya con la muleta, inicia por doblados con rodilla en tierra por bajo terminando con un precioso cambiado de mano. Las tandas por la izquierda son de gran gusto, torería, erguido,asentado, con suavidad y muy posado. Ruge la plaza. Otra tanda con iguales sensaciones por la derecha que finaliza con el de pecho con su mano izquierda.Otra tanda, esta vez no ligada pero con igual sabor, que termina con una preciosa trinchera. Deja reposar al toro y se va a hablar con Emilio de justo,preciosa estampa torera, originalidad a la antigua usanza. A la vuelta, pases al natural de gran belleza y torería, trinchera de iguales quilates. Otra tanda por la izquierda y seguidamente estocada casi entera. Dos orejas.
Sexto y último de la tarde en Cáceres, de nombre Sospechor, negro con 485 kg que le corresponde su lidia y muerte al matador Emilio de Justo.
Inicia con verónicas sueltas sigue pero el toro en alguna que otra le aprieta y tiene que ejercer mando, aún así, sigue con verónicas finalizando con una media. Tiene el gran detalle Emilio de cederle el quite al sobresaliente Guerrita, el cual realiza dos verónicas y una revolera. Gesto del maestro apreciado con aplausos.
Este último toro de la tarde se lo brinda a su compañero de cartel.
Inicia con doblones por bajo y cambia de terreno al toro. En la Primera tanda por el derecho no obliga mucho al toro puesto que se cae, pero lo está mimando a media altura. De uno en uno por el mismo pitón, con mucha expresión torera.El oponente anda un poco falto de fuerzas y al final de el muletazo se queda parado, pero, dándole Emilio de Justo tiempo, ha conseguido ligar tres pases y finalizar con el de pecho. El aficionado está reconociendo está meritoria actuación. Vuelve con las mismas bases poniéndole en algún aprieto al quedarse parado a mitad del muletazo.
Por el izquierdo va aún con más sosería. Quedándose todavía más corto, apenas pasa. Prueba por el derecho y vuelva a suceder lo mismo, quedándose ya al primer tercio del muletazo, pero el matador sigue insistiendo cruzándose delante de él. Finalmente ni aún cruzándose el toro enviste la muleta. Pinchazo, estocadón. Saludos.
RESEÑA:
Plaza de Toros de Cáceres
Tres cuartos de Entrada
Toros de El Pilar
Juan Mora: de nazareno y oro. Saludos (1º), vuelta al ruedo (3º) y dos orejas (5º)
Emilio de Justo: con terno grana y oro. Saludos (2º), dos orejas (4º) y silencio (6º)
Foto: Telemadrid
